Seleccionar página

El Club Voleibol Melilla Ciudad del Deporte afronta este sábado 14 de febrero de 2026, a las 19:30 horas, un nuevo compromiso de la Liga Iberdrola en el Pabellón Javier Imbroda, donde recibirá al CV Sayre CC La Ballena. El encuentro será dirigido por los colegiados Rafael González Tabares y Rubén Sánchez y llega en un momento determinante de la temporada, con la clasificación tremendamente ajustada y múltiples escenarios aún abiertos.

La jornada intersemanal ha vuelto a evidenciar la enorme igualdad que caracteriza a la Liga Iberdrola. El conjunto canario escaló hasta la séptima posición tras imponerse a Ocisa Haro Rioja Voley, en una tabla en la que solo los dos primeros clasificados han asegurado matemáticamente la permanencia. Desde la tercera plaza, con 32 puntos, hasta la undécima, con 20, las diferencias son mínimas, lo que mantiene la lucha abierta tanto por los play-offs como por evitar la zona comprometida. Solo Feel Alcobendas, con 6 puntos, parece descolgado, aunque todavía no ha consumado el descenso matemático.

En este contexto, cada punto adquiere un valor estratégico para el conjunto azulino, que busca hacerse fuerte en casa para consolidarse en la zona media-alta y acercarse cuanto antes a la permanencia matemática. El cuerpo técnico ha incidido durante la semana en la necesidad de elevar la agresividad en saque y ataque, mantener el orden táctico y minimizar el índice de error en los momentos decisivos.

El entrenador del CV Melilla Ciudad del Deporte, Alberto Rodríguez, reconoce la importancia del encuentro y la exigencia del rival: “Esperamos un partido muy parecido al de la primera vuelta, ante un equipo necesitado de puntos y que afronta sus últimas oportunidades para lograr la salvación. Nosotros tenemos que dar una versión diferente a la del miércoles. No estuvimos a nuestro nivel y sabemos que ese no es el camino para este tramo final de Liga”.

El técnico azulino subraya que la igualdad clasificatoria obliga a todos los equipos a competir al máximo en cada jornada: “Todo el mundo está necesitado de puntos por diferentes objetivos. Hay equipos luchando por entrar en play-off y otros por la salvación, y eso hace que cada partido sea una final. Hemos aprendido la lección y debemos salir dando otra cara el sábado”.

Rodríguez insiste en que el equipo es consciente de lo que está en juego y confía en una reacción inmediata: “El grupo está concienciado de que no hizo su mejor partido el miércoles. Tenemos que afrontar este encuentro de forma muy diferente, con mucha más agresividad, orden y personalidad. Jugamos en casa y tenemos que mostrar carácter”.

El partido ante Sayre se presenta, por tanto, como un enfrentamiento directo con claras implicaciones clasificatorias, en el que la concentración, la gestión emocional y el rendimiento en los finales de set serán determinantes. El apoyo del público del Javier Imbroda volverá a ser un factor clave para que el conjunto melillense pueda sumar una victoria de enorme importancia en el tramo decisivo de la temporada.

El objetivo es claro: ofrecer una mejor versión, recuperar sensaciones y sumar tres puntos que acerquen al CV Melilla Ciudad del Deporte a sus metas en una Liga Iberdrola más igualada que nunca.